Definitivamente echo de menos recibir una carta. Se ha perdido la emoción de abrir el buzón y ver que alguien te ha enviado una postal o una carta. Y por fin utilizar ese abrecartas tan bonito que te compraste. La melancolía de la correspondencia me ha llegado a través de Madera y Zinc. Una manualidad al alcance de todos. Solo necesitas un poquito de imaginación y estos materiales:
![]() |

No hay comentarios:
Publicar un comentario